Me caen lagrimas. Me encuentro un poco, porque muy poco me encuentro, porque si me preguntan de gustos no tengo obsesiones, no se hacer elecciones, no profundizo mis placeres, mis referencias son vagas, mis argumentos son yo y mis pelos, flojos o de punta. Y lo acepto y me pregunto qué soy y lo sé y es fácil y no muestro lo lindo porque no da miedo, cuando no da miedo no vale la pena, y muestro lo feo y me escarbo y lloro.
Y miro al arquitecto de la tele y extraño al que me hace estar acá y extraño al que me inspira y amo a la gente cuando me inspira y lo amo a él. Y me deja techearme el ombligo tranquila y me obliga a ombligarme el techo. Y me da pena y él tiene pena, pero él ama antes de tener pena, él solo ama y amor para él es entregar, es casi desamor propio, es sólo existencia del otro amado, por el otro amado, para el otro amado.
Y eso me llena me parte el corazón.
