(Este va con acento español, es que recién vi una de Almodovar)
Me salí de la fiestecita esa, ya era tarde, y los pocos tragos que me había tomado, se me habían subido a la cabeza. Era una fiesta bastante rara, así que no se podía esperar mucho más de mi noche.
Agarré el taxi que me llevaba a casa, pero claro que lo hice parar en casa del loco.
La adrenalina y estupidez que me entrega el alcohol me hicieron creer que estaba todo normal, entonces llamé.
(Ya no se si soy argentina o mexicana, vuelvo a lo mío.)
4am...
Yo: Alo, negro
El: Hola
Yo: Estoy abajo. (Es que vive en un edificio, en el piso 11 y llamé desde la calle.)
El: Pero güachi... estoy durmiendo.
Yo: No me esperaba esa parte.
SILENCIO
Yo: Bueno, no me vai a dejar aca abajo verdad?
El: No, obvio que no, dale sube.
En su departamento, él, cara de sueño, yo, aliento a cerveza.
Yo: tengo que decirte dos cosas antes que todo. 1: te prometo que no estoy tan ebria, lo juro, osea si, un poco, pero no tanto, osea estoy en un nivel de cordura muy aceptable.
El: Risas.
Yo: 2: Por favor dime que se puede hacer algo al respecto!
El: Al respecto de que?
Yo: De nosotros. como va a ser así? Primera vez que mando a la mierda y recibo un OK de vuelta. Nunca rajar había sido tan fácil.
El: Te prometo que podemos lograrlo, de verdad.
LUEGO
yo: (en mi mente: después de las 2 am nada puede estar bien, o si?)
el: que bueno que estas aquí.
yo: estoy loca, eso es todo.
el: me encanta, por que entiendes mi locura.
yo: No tanto, la tuya esta a kilómetros, ese es el problema.
SILENCIO
DORMIDOS, sin cucharita.
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